la mañana me sorprendió dormida

mi almohada decidió callarse un segundo, así que finalmente me ganó la fuerza, la cama, su abrazo...

esto de las amohadas parlanchinas viene siendo un problema para el insomnio. ni bien me acerco, seguro tiene alguna idea que retomar, algún pensamiento perdido por el tiempo, algún sentimiento que cayó de rebote y quedó guardaaado entre sus pliegues.

será porque soy la única que se presta a su incansable monólogo...

la noche y la amohada me esperan sedientas

la mañana me sorprenderá dormida

 

 

 

 

 

 

cucu*s