Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Todo el tiempo estuve cerca a ti
pensando que no puedo más vivir
con lo mismo, o un día estaré tirado
uh-uh-uh-uh uh-uh.
No me importa si no puedo alucinar,
si me importa, lo puedo hacer normal,
cada día siento que te amo más mi vida
uh-uh-uh-uh uh-uh-uh-uh.
Hasta las arañas me cuidan,
hasta las arañas se quedan
junto a mí...
uh-uh-uh-uh uh-uh-uh.
No te olvides, cada día estoy aquí,
y mi fuerza está hecha por ti;
es que anoche yo estuve con el gran dueño del mundo
uh-uh-uh-uh uh.
Ten cuidado, no podés confiar en mí;
todo el mundo pide algo a subsistir
pero puedo darte la divina sensación de estar
uh-uh-uh-uh-uh uh-uh-uh-uh.
David Lebon -
"Así soy, frívolo y sensible, capaz de impulsos violentos y absorbentes, malos y buenos, nobles y viles, pero nunca de un sentimiento que subsista, nunca de una emoción que perdure, y se consubstancie con el alma. Todo en mí es esta tendencia a ser de inmediato otra cosa; una impaciencia del alma ante sí misma, como ante un niño cargoso; un desasosiego siempre creciente y siempre igual. Todo me interesa y nada me atrapa. Presto atención a todo, soñando siempre; fijo los mínimos gestos faciales de aquel con quien hablo; recopilo las entonaciones exactas de cada cosa que expresamente dice; pero al oírlo, no lo escucho, estoy pensando en otra cosa, y lo que menos aprehendí de la charla fue la noción de lo que en ella se dijo, tanto por mi parte como por parte de aquel con quien hablé. De modo que muchas veces le repito a alguien lo que ya le repetí, le pregunto de nuevo lo que ya me respondió; pero puedo describir, en cuatro palabras fotográficas, la tensión muscular con que dijo lo que no me acuerdo, o la inclinación de sus ojos al oír con la que recibió el relato de lo que yo no recordaba haberle dicho ya. Soy dos, y entre ambos la distancia-¡hermanos siameses que no están pegados!"
De Libro del desasosiego
Bernardo Soares (Fernando Pessoa)
"Un tornado arrasó a mi ciudad y a mí jardín primitivo"
foto: lucita'07
Vive de azul,
porque azul no tienes domingos.
Ríete al fin,
que llorar trae tanto frío,
más frío.
...